Comentarios a las iniciativas para P.D.I.

sábado, 26 de enero de 2008

Esta entrada se ha abierto para recoger los comentarios e iniciativas en torno a nuestras propuestas para el Personal Docente e Investigador de la Universidad de Oviedo.

Nos une la Universidad
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16 comentarios:

Dani dijo...

Querido Prof. Gotor, ¿qué calendario tienen previsto para la adaptación de los Estatutos a la nueva LOU reformada? ¿Tiene previsto realizar una simple adaptación en lo imprescindible o le parece mejor una reforma más amplia?

Anónimo dijo...

¿Qué opina el candidato de la propuesta de la CRUE en el sentido de adelantar el inicio del curso a septiembre? Podría ser una medida útil para racionalizar el calendario y asemejarlo al europeo ¿Cree que sería posible aplicarla, vista la situación actual, en la que el plan docente nunca llega a cerrarse del todo, y las matriculaciones de alunos se alargan hasta entrado noviembre?

Vicente Gotor dijo...

En relación con el calendario de adaptación de los estatutos de la Universidad de Oviedo a la reforma de la LOU, no creo que sea el mejor momento para iniciar otra vez una reforma de los Estatutos, ya que han sido aprobados por el Claustro hace poco tiempo con el voto favorable de gran parte de la Comunidad Universitaria, incluido el mío. Y si fuese necesario realizar alguna adaptación, sólo se llevarían a cabo aquéllas que resultasen imprescindibles. En ese caso, la filosofía que debe presidir cualquier modificación estatutaria es el ACUERDO TOTAL entre todos los colectivos y sensibilidades.

Vicente Gotor dijo...

La pregunta que usted me hace sobre la propuesta de la CRUE de iniciar el curso en septiembre no considero que sea responsabilidad exclusiva de la Universidad de Oviedo, sino una medida conjunta de todas las universidades españolas con el respaldo necesario del Ministerio de Educación. En esta cuestión, como en casi todo, las prisas no suelen ser buenas consejeras. Dicho esto, le adelanto que defenderé en las reuniones del conjunto de universidades, si salgo elegido rector, que todos los colectivos ofrezcan su punto de vista, especialmente el de estudiantes que puede ser el más afectado. A día de hoy, con las fechas de la Pau, las convocatorias extraordinarias, y los plazos de matrícula y sus prórrogas, me parece poco viable, pese a que –como usted apunta- sería una manera de equipararnos con el resto de los calendarios universitarios europeos, lo que redundaría en la afluencia de estudiantes extranjeros y en la racionalidad del año académico. Hemos de estudiarlo, cuando sea una realidad, y ver si esta planificación del curso conviene a la Universidad de Oviedo.

Anónimo dijo...

Hola, siento entrometerme. A reformar los Estatutos obliga la nueva LOU y hay un plazo máximo creo que de dos años para adaptarlos. Entre otras cosas permitirá que profesoras y profesores laborales con contrato indefinido puedan presentarse a Direcciones de Departamento, de Escuelas, Decanatos... Los plazos van corriendo. ¿No tienen nada estudiado? Si necesita profesores de Administrativo dígalo y estaré encantada de ayudarle, Sr. Gotor.

Corazón Bandido dijo...

Solo una cosita a la Sra Profesora de Administrativo. ¿Por qué empieza usted disculpandose? Ha hecho una buena observación

Vicente Gotor dijo...

SOBRE LA CUESTIÓN RELATIVA A LA REFORMA DE LOS ESTATUTOS. Y a la Pregunta,

Hola, siento entrometerme. A reformar los Estatutos obliga la nueva LOU y hay un plazo máximo creo que de dos años para adaptarlos. Entre otras cosas permitirá que profesoras y profesores laborales con contrato indefinido puedan presentarse a Direcciones de Departamento, de Escuelas, Decanatos... Los plazos van corriendo. ¿No tienen nada estudiado? Si necesita profesores de Administrativo dígalo y estaré encantada de ayudarle, Sr. Gotor.

En primer lugar, le agradezco enormemente el tono de su pregunta y seguidamente, le quisiera aclarar en relación con mi contestación anterior respecto de la reforma de los Estatutos, que mi intención, en efecto, es dar la máxima estabilidad a una norma tan relevante y que tanto consenso demanda entre la comunidad universitaria. En este sentido no me planteo promover una reforma de gran calado en sus contenidos, sino más bien efectuar aquellos retoques necesarios para su permanente actualización a los cambios legislativos que vayan produciéndose. A este respecto, la Ley Orgánica 4/2007, de 12 de abril, por la que se modifica la Ley Orgánica 6/2001, de 21 de diciembre, de Universidades, da un plazo de tres años a las Universidades para adaptar sus Estatutos a los contenidos de esta norma. Lamentablemente este plazo ya ha empezado a correr sin que al efecto se haya iniciado siquiera la tramitación necesaria.

En este sentido, de las más de sesenta actuaciones normativas que tengo pensado impulsar para la modernización de nuestra Universidad, parte de ellas tienen por objeto, precisamente, la adaptación de nuestra reglamentación interna a la reforma de la LOU. Entre otras novedades y por lo que al PDI se refiere, cabe adelantar las siguientes iniciativas: 1) Equiparación entre el profesorado contratado y el perteneciente a los cuerpos docentes universitarios en la configuración y elección de los órganos universitarios [ello supondrá la modificación de los Estatutos y de los reglamentos de desarrollo, relativos a: el Claustro, las Juntas de Escuela y Facultad, la elección de Rector, Decanos, Directores de Escuela y de Departamento y la composición de la Junta Electoral]. 2) Promoción del personal docente [entre otras novedades, se establecerá un régimen de reducciones en la actividad docente al objeto de que los profesores TEU o con contrato laboral puedan compaginar sus tareas docentes con la obtención del título de doctor; 3) Adaptación de las figuras de PDI [se reglamentará la conversión de los contratos administrativos de la LRU, de acuerdo con el régimen de prórrogas establecido en la Ley; se adaptarán los Estatutos a las nuevas categorías del PDI, etc.]

Como puede comprobar estudiamos todos los temas. Le animo a que me escriba un e-mail a mi dirección de correo de la Universidad y hablamos. Si Vd. cree en mi proyecto y es una universitaria honrada y leal a la institución, encantado de que colabore con mi grupo en estos temas.

Anónimo dijo...

Lo de la plantilla teórica tiene que revisarlo Sr. Gotor. No tiene sentido con las nuevos planes europeos. Todo ello lleva a un reajuste de dedicaciones, etc... Deberán tenerse en cuenta otros parámetros. Sugiero nuevos métodos de "medida" de la dedicación del profesorado. Una vez que tengamos todas las armas en la mano, ya veremos dónde hace falta profesorado y dónde sobra. En todo caso los números seguro que acaban sorprendiendo.

Anónimo dijo...

Estimado candidato:

Me gustaría plantearle una situación que crea cierto desasosiego entre bastantes compañeros para conocer su opinión. Reconozco mi intención de plantearla a todos los candidatos, y probablemente condicione en buena medida mi decisión final.

No es un secreto que en los últimos años la preparación de los alumnos que llegan a la Universidad es, cuando menos, sensiblemente inferior a la de años atrás. No quisiera caer en comparaciones entre sistemas educativos, simplemente considero que es un hecho cuyas causas no nos atañen directamente. En todo caso, y siguiendo un razonamiento estrictamente pedagógico, como profesores deberíamos interpretar que el perfil de ingreso de los estudiantes es diferente. Dado que en algunas titulaciones, por ejemplo en las ingenierías, que son las que conozco, el título otorga una serie de atribuciones profesional establecidas por la ley (y supongo que en todas las titulaciones existe un perfil de salida definido), la lógica parece indicar que el perfil de salida debería ser inmutable, de forma que es el proceso educativo el que debe ser objeto de modificaciones para transformar el nuevo perfil de ingreso en el de salida. Hasta aquí deberíamos estar de acuerdo todos, aunque lamentablemente existan casos en que los profesores se nieguen a modificar su "proceso" achacando toda la responsabilidad a la enseñanza secundaria. Consideremos estos últimos casos como excepciones, pero, aún manteniéndolos al margen, la adaptación del proceso educativo a la nueva situación es un proceso necesariamente lento. ¿Quién paga tradicionalmente el tiempo de adaptación? Los alumnos de primer curso, que chocan con una Universidad que espera recibir un tipo de alumno diferente del que recibe. Así, siempre hemos oído decir que el primer curso representaba una especia de "criba", de forma que accediesen a segundo aquellos alumnos que ya se iban pareciendo a aquello que se esperaba encontrar en un segundo curso de una enseñanza universitaria.

Aquí es donde llega el problema. La Universidad se encuentra inmersa en una sociedad que presiona para que sus hijos no sufran del temido fracaso escolar, los medios de comunicación engrandecen casos sonados, como el nunca suficientemente esclarecido caso de la famosa biofísica... Y comienzan a aparecer medidas del rendimiento académico basadas en porcentajes de aprobados, con listados de asignaturas y profesores señalados en color rojo cuando no cumplen con ciertos criterios. Los profesores, humanos y generalmente sin ganas de problemas, tienen dos vías de actuación: la primera es realizar un esfuerzo por corregir esas "deficiencias" de formación de los alumnos, pidiendo a éstos un esfuerzo, realizando un trabajo exhaustivo, de forma que, curso tras curso, con un esfuerzo de todos, el alumno consiga un título muy merecido, fruto de su esfuerzo y del de sus profesores; y la segunda, más fácil, es reducir el esfuerzo en lugar de aumentarlo, con la indeseada consecuencia de que los alumnos avanzan curso sin apenas haber avanzado nada en su formación. Obviamente, la primera vía es la que una Universidad que se precie debe considerar como la única posible para no caer en la mediocridad, nadie podría negar esto. Pero el agua siempre fluye por el camino con menos obstáculos, y el problema pasa de curso. Ahora son los profesores de segundo los que aparecen en los listados en color rojo. Año tras año la situación se polariza y encontramos profesores en rojo mezclados con sospechosos porcentajes del cien por cien de aprobados en asignaturas troncales de contenidos técnicos por los que nadie se interesa y que son considerados un éxito.

¿Qué será de nuestros egresados si esto sigue así?

Lógicamente, el panorama real no es tan dramático como lo he expresado en estas líneas, pero se acerca peligrosamente en algunas titulaciones. Me consta, aunque afortunadamente yo aún no tengo el problema, que algunos compañeros se están planteando aumentar sus procentajes de aprobados artificialmente, y que todavía no lo han hecho porque consideran inmoral abrir la puerta de salida a alumnos que no reúnen un mínimo, no ya de sus asignaturas, sino de conocimientos básicos que deberían venir ya de la secundaria.

Le agradecería que comentase en este foro su opinión sobre esta situación que ignoro si usted conoce, pero que fluye por los pasillos, al menos de las Escuelas de ingeniería, y si prevé alguna medida para fomentar una calidad docente no basada en porcentajes de aprobados y listas de colores, sino en la transmisión real del conocimiento.

Le ruego que disculpe la extensión de esta exposición y le agradezco el tiempo que ha dedicado a ella.

Vicente Gotor dijo...

En primer lugar, quería agradecerle no sólo el tono, sino fundamentalmente la profundidad de su reflexión. Creo sinceramente que, si las personas como usted estuvieran motivadas para participar en los debates públicos acerca de los problemas con los que conviven cotidianamente, dispondríamos de una sociedad y de una universidad mucho mejor. Entiendo, no obstante, como usted también sugiere en su intervención, que el entorno institucional no ofrece incentivo alguno para ello. Si le sirve de consuelo, no se preocupe, no es un problema que fundamentalmente se padezca en las escuelas técnicas, sino un problema general.
Para evitar suspicacias, vamos simplemente a referirnos al último Informe Pisa. Si recuerda, se alertaba sobre la situación que padece el alumnado en España, no principalmente en ciencias y matemáticas, sino de manera fundamental en disciplinas de las tradicionalmente denominadas Letras. Es más, dicho informe no sólo valora conocimientos, sino también habilidades del alumnado, y es aquí donde encuentra los principales problemas, al señalar que al alumno español medio le resulta difícil extraer conclusiones y analizar críticamente lo que acaba de leer en un texto.
Estamos, por lo tanto, ante un doble problema. Parece que nuestro sistema educativo tiene dificultades en cuanto a transmisión de conocimientos. No obstante, tampoco se han superado otros problemas de carácter secular que la educación española ha venido padeciendo desde siempre. Estos últimos problemas afectan incluso al prisma con que se contempla el mundo. Volvamos por un momento al informe Pisa. Si se aceptan esas dificultades para la comprensión y el análisis crítico, desde la educación debiera considerarse que ese no es un ‘problema de la asignatura de Lengua’, sino de todas las demás. Supongo que un ingeniero que se expresa como usted compartirá esta postura. Debemos de empezar a considerar, por el bien del alumnado y de la sociedad que liderarán en unos años, que esos compartimentos estancos que se crean son inexistentes en la realidad y que, en consecuencia, el suspenso en Lengua es, en definitiva, un SUSPENSO EN UN SISTEMA EDUCATIVO, que arrastraba problemas seculares, a los cuales las últimas décadas han añadido otros de raíz heterogénea.
Lo que ocurre es que las anteriores son tan sólo reflexiones que los universitarios estamos obligados a hacernos en nuestro desempeño profesional, pero que no solucionan el problema de la calidad universitaria. El actual equipo de gobierno de la Universidad lo ha abordado de una forma fácil, no han necesitado tomarse tiempo ni discutir. Usted hace referencia al mecanismo utilizado. Para ellos simplemente se trata de un problema de definición del término calidad. En consecuencia, este equipo de gobierno ha decidido medir el resultado académico basándose en el porcentaje de aprobados. Supongo que habrán pensado, al igual que usted, que el profesor universitario puede cansarse de ser un héroe y pensar que, si a la institución es esto todo lo que le interesa el tema de la calidad, él bien poco puede hacer, a no ser dejar de plantearse problemas. No quisiera ser suspicaz y pensar que quizá ese haya sido el objetivo último de los creadores de las nuevas medidas de rendimiento, felicitándose por anticipado de la mejora que iban a experimentar las estadísticas de calidad de la Universidad de Oviedo cuando lleguen a las instituciones y a los medios de comunicación, si se considera, por añadidura, que cuando los actuales alumnos se conviertan en profesionales, serán otros los que conformen el equipo de gobierno y, por lo tanto, las personas a las que se pidan cuentas. Pienso que no debe de ser este el objetivo, me resisto a creerlo de un universitario, si bien estas pudieran ser las consecuencias últimas de unos indicadores, en todo caso, sometidos a sospecha.
Si la comunidad universitaria me da su apoyo, no le puedo prometer ser más rápido que el actual equipo de gobierno. Es más, no voy a serlo. Quiero que, antes de nada, todos los colectivos afectados reflexionen y aporten sus ideas. Lo que sí puedo prometerle es que las medidas que adopte serán más radicales, en su sentido más puro, es decir que afectarán más a la raíz de los problemas y menos al maquillaje externo. Es mi manera de ser.
Debemos de tomar, en todo caso, factores tales como la situación de llegada del alumnado, los valores de la sociedad en el sentido de evitar ‘sufrimientos innecesarios por fracaso escolar’ o el engrandecimiento de sucesos aislados por parte de los medios de comunicación como la esencia de un entorno que nos viene dado y que somos incapaces de modificar. A continuación, la clave es la siguiente: visto este panorama, ¿cómo debemos actuar? Creo que los alumnos de primero nunca deben formar parte de una ‘criba’. Creo que nuestro objetivo como universitarios es lograr los mejores profesionales que, a la vez, sean personas que contribuyan al bienestar de la sociedad en que se desenvuelven. Dicho esto, las acciones deben ir encaminadas a dotar a los alumnos de la formación de salida que necesiten (pensando también que esta debe ir modificándose cualitativamente a medida que la sociedad vaya demandando cambios, aunque nunca hacia un menor nivel). A esto debe añadirse una segunda cuestión: no debemos hablar sólo de conocimientos, sino también, y no de forma menos importante, de habilidades.
Considerado todo ello, una de las propuestas de mi programa es la dotación de infraestructuras materiales y humanas imprescindibles, que no serían más que un punto de partida en un proceso de mejora de la calidad REAL de los resultados del alumnado universitario. El Espacio Europeo de Educación Superior nos ofrecerá una oportunidad adicional, al inducir el seguimiento personalizado del alumnado. No obstante, estas medias deberán complementarse con otras que faciliten al alumno afrontar su etapa de estudiante universitario.

Es necesario que el alumno tenga un conocimiento preciso, y haya tenido un contacto REAL con el entorno docente e investigador de la universidad, en el momento de su integración en el sistema universitario.
Para ello fomentaré planes de inmersión docente, mas alla de la oferta de 'Cursos Cero', e investigadora de los alumnos de enseñanza secundaria que pretendan seguir una titulación universitaria.

En definitiva, cualquier programa de mejora de la calidad de la docencia universitaria debe incluir una serie de condiciones: a) reflexión sosegada y profunda (quizá el informe Pisa para universitarios que parece estar en proceso nos ayude a identificar los problemas fundamentales) y b) medidas radicales y vinculadas no sólo a acumular conocimientos, sino a mejorar la capacidad del alumno para evaluar la realidad.

Quedo a su diposición para debatir acerca de medidas mas concretas que de podrían aplicar, si lo considera oportuno, reiterandole mi agradecimiento por la participación en este foro.

Anónimo dijo...

Sr.Gotor, me gustaría conocer su opinión sobre el cuerpo de los Teus no doctores y también si Usted estaría dispuesto a defender los derechos de dichos profesores, funcionarios mediante concurso público y que parece que algunas personas -como el Sr. Cueto- han olvidado. Ahora que se habla tanto de calidad de enseñanza ¿por qué el empeño de " castigar" a este colectivo de profesores cuando lo único que han hecho durante muchos años ha sido dedicarse en exclusiva a la docencia y a la investigación en el aula? le agradezco de antemano su respuesta

Vicente Gotor dijo...

Como usted señala, los TEUs no doctores han realizado un concurso público, son funcionarios y merecen igual reconocimiento que el resto de colectivos de profesores de la Universidad, incluido el respeto a la antigüedad y prioridad que históricamente les corresponde. Tienen ustedes todo mi respeto, ya que son personas que han dedicado la mayor parte de su tiempo a la docencia y, en muchos casos, no han tenido la suficiente ayuda institucional para realizar la tesis doctoral. Como he defendido en numerosas ocasiones, soy una persona que lleva 30 años impartiendo docencia y conozco el esfuerzo y la dedicación que exigen las clases, amén de la escasa ayuda institucional que se recibe. Mi intención es proporcionarles los medios necesarios para el desarrollo digno de su actividad docente. En su caso, además, me he propuesto desarrollar un capítulo de ayudas a la investigación en exclusiva para el colectivo TEU no doctores, con objeto de facilitarles la realización de sus tesis doctorales, a aquellos que lo deseen.
Muchas gracias por su pregunta.

Anónimo dijo...

Estimado profesor Gotor:

Me gustaría realizarle una consulta sobre la figura de profesor colaborador y el trato que hemos recibido por parte del anterior rectorado.
Esta figura necesitaba de una evaluación positiva por parte de la ANECA y no era necesario tener el título de doctor para poderla obtenerla. En nuestra universidad, aparte de tener la evaluación positiva de la ANECA se nos obligo a poseer el título de doctor para poder acceder a ella, con el perjuicio tanto económico como laboral y la incertidumbre que eso acarreo.

Actualmente se ha creado la figura del profesor sustituto que se equipara en sueldo a la de profesor colaborados y para la cual no es necesario ningún tipo de acreditación y por supuesto ser Doctor, permitiendo a esta figura obtener un complemento cuando se obtiene el título de Doctor, lo cual me parece perfecto, pero que está dando un trato discriminatorio a los profesores colaboradores (todos doctores), dándose el caso que teniendo más experiencia docente e investigadora y habiendo pasando por un proceso de evaluación no podemos acceder a ese complemento, con lo cual nuestra retribución económica es inferior a la del profesor sustituto (Doctor) que no se le exige ningún tipo de acreditación..

Me gustaría conocer su opinión y si tiene pensado algo sobre ello.

Muchas gracias por su atención.

Vicente Gotor dijo...

Efectivamente hay que mejorar la politica de profesorado, no podemos paliar imprevisiones y carencias con contratos precarios.

El titulo de doctor es una cualidad deseable para todo el profesorado universitario y se debe favorecer la obtención del titulo de doctor para aquellos profesores que no han realizado una tesis doctoral.

Ello no obsta para favorecer el acceso de profesores de nuestra plantilla a la figura que mas les convenga, para cumplir adecuadamente la función docente, especialmente cuando están acreditados para ello, y no añadir trabas legales que no aplican otras universidades.

Los complementos deben ser universales por grado, mérito y capacidad.

Anónimo dijo...

Estimado candidato,

Soy profesor contratado de la Universidad de Oviedo y me gustaría hacerle varias preguntas que espero tengo a bien contestarme para decidir mi voto:

¿Es verdad que quiere modificar el orden de prelación en la elaboración del plan docente? Si esto es así, ¿dónde se situarían los profesores contratados respecto a los Titulares de Escuela Universitaria?
¿Es verdad que va a dar años sabáticos a los Titulares de Escuela Universitaria para sacar sus Tesis? ¿Va a hacer lo mismo con los Ayudantes o los colaboradores sin Tesis?
Me gustaría me aclarase estos aspectos ya que de ello depende mi voto y el de alguno de mis compañeros contratados, saludos cordiales

Luis

Vicente Gotor dijo...

Estimado Luis,
En cuanto a su primera pregunta, obviamente se refiere a una hipotética modificación del reglamento de asignación de docencia. A este respecto, somos muchos los profesores que albergamos serias dudas acerca de su legalidad, en concreto en lo que se refiere a la jerarquía entre contratados y TEUs. Desde mi punto de vista, un reglamento, que resulta imprescindible para garantizar los derechos de todos los profesores, no puede contradecir ninguna norma de rango superior, además de por razones prácticas, porque una situación de este tipo sería inadmisible en una sociedad basada en valores democráticos. Una vez elaborado un informe jurídico al respecto, sería el momento de discutir acerca de si debe modificarse o no y, si la respuesta fuera positiva, en qué sentido.
Me gustaría añadir que considero que los profesores contratados deben recibir el máximo apoyo para la generación de nuevas ideas y proyectos innovadores, tanto docentes como de investigación. Ahí haremos un importante esfuerzo con los grupos emergentes y con las propuestas de innovación docente.
Todo ello sin menoscabo de los legitimos derechos de los Profesores Titulares de Escuela Universitaria, funcionarios que han logrado su plaza por oposición y que, resultando un cuerpo a extinguir, debemos tratarles con todo el cuidado que merecen.
No debe haber ninguna competición entre profesores, ni se deben generar agravios comparativos.
Sabremos compaginar el respeto escrupuloso a la legalidad con el mejor aprovechamiento de los recursos humanos, todos ellos valiosos, de que dispone la Universidad. De esta forma podremos lograr que cada profesor desarrolle su función docente en las condiciones que mejor se adapten a su especialidad y a sus preferencias.
En la medida en que los presupuestos lo permitan, procuraré que tanto TEUs como ayudantes y contratados puedan disfrutar de sabáticos para la realización de sus Tesis Doctorales. De nuevo, teniendo en cuenta la normativa vigente, así como la filosofía que inspira la concesión de sabáticos en la Universidad de Oviedo, será necesario reglamentar esta cuestión para TEUs, ayudantes y contratados.
Para hablar sobre estos y otros temas convocaré una reunión con el personal contratado en la Facultad de Química - Sala de Grados - el próximo Viernes dia 11 a las 17 horas. Espero contar con su asistencia y la del mayor número de sus compañeros
Con todo, espero haber aclarado las dudas que me ha planteado, dado que abordan temas para usted elementales a la hora de ejercer el próximo día 15 su legítimo derecho al voto.
Muchas gracias por sus preguntas y por su estilo directo.